Política sobre el uso de Inteligencia Artificial
La inteligencia artificial (IA) puede emplearse en tareas como apoyo a la redacción, edición lingüística, organización del texto o generación de borradores preliminares, siempre que los autores mantengan la responsabilidad total sobre el contenido científico, la exactitud de los datos, las referencias bibliográficas y las conclusiones presentadas.
Los sistemas de IA no pueden figurar como autores, ya que no cumplen los criterios internacionales de autoría científica (responsabilidad intelectual, capacidad de responder por el trabajo y declaración de conflictos de interés).
Los autores deberán indicar qué herramienta se utilizó, con qué finalidad y en qué parte del proceso intervino y siempre bajo supervisión humana. La generación de imágenes o su modificación mediante IA puede ser aceptada siempre que no suponga una manipulación engañosa de imágenes o de datos científicos. Esta información deberá incorporarse en el apartado de método o en una declaración específica de IA.
Estas políticas también extienden a los revisores y los editores: el empleo de IA durante la revisión por pares debe respetar la confidencialidad del manuscrito y no puede implicar la introducción de contenidos inéditos en plataformas públicas o sistemas que reutilicen los datos proporcionados.
El comité editorial de la revista Medicina y Seguridad del Trabajo defiende un modelo de “IA asistencial” y no de sustitución de la responsabilidad científica humana.
La posición general del comité editorial y científico es que la IA puede emplearse para apoyar la elaboración de material gráfico científico o divulgativo, pero nunca debe utilizarse para alterar evidencia científica de manera que pueda inducir a error al lector o modificar la interpretación de los resultados.



